Aprender idiomas no depende únicamente de asistir a clase. La práctica constante y la exposición al idioma en el día a día son fundamentales para avanzar de forma natural y ganar confianza.
Por suerte, existen numerosos recursos gratuitos que pueden ayudarte a mejorar tu nivel desde casa, en el coche o incluso mientras realizas otras actividades cotidianas.
En Crescere Idiomas siempre animo a mis alumnos a complementar las clases con recursos que les permitan mantener un contacto diario con el idioma.
1. Escucha podcasts
Los podcasts son una herramienta sencilla, gratuita y muy eficaz para seguir aprendiendo también fuera del aula. Son una excelente herramienta para acostumbrar el oído a la música del idioma y mejorar la comprensión oral.
Utiliza plataformas para Podcasts tales como Spotify, YouTube, iVoox , y con la lupa de Buscar, escribe por ejemplo “Podcasts en inglés”, “Podcasts en francés”. Y no dudes en disminuir la velocidad del audio, para que te resulte más fácil al principio.
2. Cambia el idioma de tu móvil
Una forma sencilla de aumentar el contacto diario con el idioma es configurar el teléfono, aplicaciones y dispositivos en inglés.
Poco a poco irás familiarizándote con vocabulario que utilizas todos los días de forma natural.
3. Ve videos, documentales, series y películas en versión original
YouTube, las plataformas de streaming, pero también nuestra televisión ofrecen una oportunidad perfecta para entrenar nuestro oído y practicar idiomas.
Para niveles principiantes o pre-intermedio, recomendaría empezar viendo vídeos cortos y también documentales cuyos locutores articulan y donde se utiliza un lenguaje estándar y más fácil de entender. Reservaría las series y películas para un nivel intermedio y avanzado, ya que son más difícil de entender por utilizar mucho lenguaje coloquial y jerga.
Se puede comenzar con subtítulos en nuestro idioma materno o en el idioma extranjero y, a medida que ganes confianza, intentar ver los contenidos sin subtítulos.
4. Lee sobre temas que te interesen
Muchas personas abandonan la lectura en un idioma extranjero porque escogen contenidos demasiado complejos.
Si tienes un nivel A1, A2 o B1, empieza leyendo libros de lecturas graduadas, adaptados a tu nivel.
Te resultará más fácil y disfrutarás con la lectura.
También puedes elegir libros cortos y de temas que realmente te gusten.
Cuando el contenido resulta interesante, el aprendizaje es mucho más motivador.
5. Dedica unos minutos cada día
No es necesario estudiar durante horas para mejorar.
Dedicar entre 10 y 15 minutos diarios a escuchar un podcast, leer un artículo o repasar vocabulario suele ser mucho más eficaz que realizar largas sesiones de estudio de forma esporádica.
La constancia es una de las claves más importantes en el aprendizaje de cualquier idioma.
Conclusión
Aprender un idioma es un proceso continuo que va mucho más allá de las clases. Incorporar pequeños hábitos diarios creando así una rutina cotidiana o semanal puede marcar una gran diferencia en tu progreso.
